Descripción de editorial

Para el Yoga se necesita algún conocimiento teórico y puede hallarse en los libros, pero lo que se necesita es la aplicación práctica. El ejemplo personal y la instrucción son las ayudas más útiles. En cuanto a la comprensión intuitiva, una persona puede convencerse trabajosamente de la verdad a ser captada por la intuición, de su función y naturaleza, pero la intuición real semeja más un sentimiento y requiere práctica y contacto personal. La mera erudición libresca no es de gran utilidad. Después de la Realización, todos los pesos intelectuales son cargas inútiles y han de ser arrojados por la borda.


¿De qué sirve la erudición de aquellos que no borran (de sus fuentes) las letras del destino, indagando: ‘¿De dónde es el nacimiento de nosotros que conocemos las letras?’ Ellos se han hundido hasta el nivel de un gramófono. ¿Qué más son ellos, oh Arunachala?


Son aquellos que no son eruditos los que son salvos, más bien que aquellos cuyo ego aún no ha sido apaciguado a pesar de su erudición. Los ininstruidos se salvan del implacable apretón del demonio de la infatuación; se salvan de la enfermedad de una miríada de arremolinados pensamientos y palabras; se salvan de correr en pos de la riqueza. Ellos se salvan de más de un mal.


Es debido a la ilusión nacida de la ignorancia que los hombres no logran reconocer aquello que es siempre y para todo el mundo la Realidad inherente que mora en su centro natural del corazón y permanecer en ella, y que en vez de ello arguyen que existe o no existe, que tiene forma o no tiene forma, o es no-dual o es dual.


¿Puede algo aparecer aparte de lo que es eterno y perfecto? Este género de disputa es interminable. No nos enzarcemos en ella. En vez de ello, vuelve tu mente hacia dentro y pon fin a todo esto. En la discusión no hay finalidad.


Las escrituras sirven para indicar la existencia del Poder Superior o Yo, y para señalar el camino hacia Ello. Esa es la finalidad de aquéllas. Aparte de eso, son inútiles. Sin embargo, son voluminosas a fin de adaptarse al nivel de desarrollo de cada buscador. A medida que un hombre asciende en la escala, halla que las etapas ya alcanzadas son sólo escalones hacia etapas superiores, hasta que finalmente se alcanza la meta. Cuando eso sucede, sólo queda la meta y todo lo demás, incluidas las escrituras, se vuelve inútil.


Dícese que el intrincado laberinto de la filosofía de las diversas escuelas aclara las cuestiones y revela la Verdad, pero de hecho crea confusión donde no es menester que exista ninguna. Para entender algo debe existir el Yo. El Yo es evidente, de modo que ¿por qué no permanecer como el Yo? ¿Qué necesidad hay de explicar el no-yo?


En verdad, yo fui afortunado porque nunca me entregué a ella (a la filosofía). Si me hubiera entregado a ella, probablemente no estaría en ninguna parte; pero mis tendencias inherentes me condujeron directamente a inquirir: «¿Quién soy yo?» ¡Qué afortunado!

GÉNERO
Religión y espiritualidad
PUBLICADO
2012
octubre 16
LENGUAJE
ES
Español
EXTENSIÓN
55
Páginas
EDITORIAL
Fundacion de Estudios Tradicionales
VENDEDOR
Fundacion de Estudios Tradicionales
TAMAÑO
11.7
MB

Más libros de Arthur Osborne