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Descripción de editorial

Si alguien aspira al cargo de presidir la comunidad, a un buen trabajo aspira. Por eso, el que tiene este cargo ha de ser irreprensible. Debe ser esposo de una sola mujer y llevar una vida seria, juiciosa y respetable. […] Por lo tanto, el dirigente no debe ser un recién convertido, no sea que se llene de orgullo y caiga bajo la misma condenación en que cayó el diablo. También debe ser respetado entre los no creyentes, para que no caiga en deshonra y en alguna trampa del diablo» (1 Timoteo 3: 1-7, DHH).

 

«Deseo hablar con mis hermanos que ocupan puestos de confianza. Como gestores al servicio de Dios, ustedes están investidos de la responsabilidad de actuar en su lugar, como colaboradores suyos. Los dirigentes deben tener autoridad, pero nunca han de usarla como un poder que les permita negar la ayuda a los necesitados y desamparados. Nunca debe ejercerse para desalentar o deprimir a un alma en apuros. Recuerden siempre quienes han recibido cargos influyentes que Dios desea que manifiesten la mente de Cristo, quien, como Creador y Redentor, es el dueño de todos los seres humanos» (p. 72, 73).

GÉNERO
Religión y espiritualidad
PUBLICADO
2020
abril 11
LENGUAJE
ES
Español
EXTENSIÓN
267
Páginas
EDITORIAL
Inter-American Division Publishing Association
VENDEDOR
Inter-American Division Publishing Assoc
TAMAÑO
951.7
KB

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