El extranjero
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4,0 • 1 valutazione
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- 6,99 €
Descrizione dell’editore
«Mamá se ha muerto hoy. O puede que ayer, no lo sé.»
Publicada originalmente en 1942, Elextranjero es la primera novela de Albert Camus y una de sus obras más emblemáticas. Ahora con nueva traducción al español de María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego, este libro capital para la cultura del siglo XX transcurre en Argelia y narra la anodina vida de Meursault, un joven oficinista que vive en perpetua apatía. Cuando recibe la noticia del fallecimiento de su madre, la encaja con la mayor impasibilidad. Obligado a abandonar la capital y viajar para asistir al funeral, Meursault desea que la ceremonia sea breve para regresar a su casa. Esa indiferencia existencial marca sus días, avanzando sin reaccionar a la muerte de su madre, al afecto de su amada y ni tan siquiera a un crimen que cometerá con idéntica desidia, incapaz de ver el alcance moral de sus actos.
Camus retrata magistralmente la indolencia del hombre del siglo XX, un hombre que no encuentra su lugar, extranjero en su propio mundo. Este personaje escéptico y desapasionado que ha abandonado su condición de sujeto autónomo sigue siendo hoy un imprescindible referente literario y existencial.
Recensioni dei clienti
El extranjero
4,5
La última parte de caótico demasiado hasta el punto de cuestionarme cuánto el mundo puede ser ridículo. Estás condenado por cada mínima acción que. No solo por ti mismo, si no, aún peor, por los demás. Es como si vivieras en la prisión de Mersault toda tu vida y solo el atardecer fuera tu único escape. Estás condenado sobre todo a morir y tantos, que fingen compasión considerándote “hermano mío”, intentan negar esta cruda realidad. La indiferencia abunda en el mundo, solo importa come está visto desde afuera, mas no como lo has vivido tú. Me impresionó como al final deseaba que gente que lo odiaría estuviera en el público… el también se estaba siendo consumido por la indiferencia del mundo y el odio de la gente no lo ponía mal, de lo contrario, le creaba un placer y hasta consuelo, algo que no quería pero seguramente necesitaba.