Gestos letales
-
-
4.3 • 9 calificaciones
-
-
- $139.00
-
- $139.00
Descripción editorial
El autor de thriller número uno en Alemania vuelve con una trama absorbente que sorprende en cada giro.
19.000.000 de copias vendidas de todos sus libros.
Un pequeño movimiento en la comisura de la boca, el más mínimo cambio en la pupila, son suficientes para «leer» el verdadero yo de una persona.
Hannah Herbst es experta en reconocer las señales secretas del cuerpo humano y, como asesora policial, ha atrapado a varios delincuentes peligrosos. Mientras se enfrenta a las consecuencias de la pérdida de memoria después de someterse a una operación, se encuentra ante el caso más terrible de su carrera: una mujer ha asesinado brutalmente a su familia y tras su confesión ha logrado escapar. Hannah dispone únicamente del breve vídeo en el que la asesina admite su culpabilidad para analizar el caso. El único problema es que... la asesina del vídeo es la propia Hannah.
La crítica ha dicho:
«Los thrillers de Fitzek son impresionantes y están llenos de giros salvajes».
Harlan Coben
«Sebastian Fitzek es, sin lugar a dudas, uno de los escritores de novela criminal más sugerentes. Sus thrillers son tan intensos que es imposible abandonarlos».
Karin Slaughter
Reseñas de clientes
🖤 Me hizo dudar de todo
No sé ni cómo explicar bien todo lo que me hizo sentir este libro, porque honestamente me tuvo en sus manos todo el tiempo.
Es de esos thrillers que no solo te atrapan, sino que te hacen dudar de todo.
Cada vez que sentía que ya había entendido lo que estaba pasando, el libro me movía el piso otra vez. Y eso me encantó.
Lo que más me gustó no fue solo el suspenso o los giros, sino la parte humana detrás de todo. Hubo momentos en los que me enojé muchísimo, otros en los que me dolió de verdad, y otros en los que simplemente pensé:
“no puede ser…”
Y aun así no podía dejar de leer.
Es un libro que no deja que tu mente se vaya a otro lado.
Te mantiene completamente dentro de la historia, haciéndote pensar, sospechar, reconstruir y sentir todo.
Y cuando terminé, me quedé con esa sensación de:
wow… qué libro tan bien hecho.
Sebastian Fitzek logró algo muy difícil:
hacer un thriller intenso, emocional, inteligente y además cerrarlo muy bien.
De verdad, me encantó.
De esos libros que sí se quedan contigo después de terminarlos.