Recobra el sentido
Descripción editorial
Pero qué profunda es la fortuna de nuestra afirmación: siempre terminamos habitándola. Pero qué bienaventurada es entonces la afirmación del sentido, que nos da, según la sostenemos, aquello mismo. Afirmar eternamente el sentido para llenarme de sentido: ser lo mismo. Porque en todos late la luz del sentido. Porque la existencia siempre es y solo puede acabar en lo divino
¡Seamos llenados eternamente por el Llenísimo!