Descripción de editorial

Todos somos líderes
La importancia del liderazgo comercial y gubernamental, y en cualquier otra faceta de la sociedad, es tan conocido que casi se considera un cliché, pero constituye un tema de suma importancia en la actualidad. Los estantes de nuestras librerías están llenos de libros con consejos respecto a cómo convertirse en un líder.
Este libro es apropiado no sólo para quienes se ven a sí mismos como líderes, sino para todos nosotros, porque todos desempeñamos el papel de líderes, de un modo u otro, ya sea en nuestros roles de amigo, maestro, pareja o padre.
Aquí identificaremos qué es un líder y cuáles son las cualidades requeridas para el liderazgo examinando a los grandes líderes judíos y las cualidades que los destacan.
¿Líder o seguidor?
Pregúntate:
¿Cómo me siento más cómodo: siendo líder o seguidor?
Si eres como la mayoría de la gente, quizá tu respuesta sea la última. Veamos cuál es la opinión del judaísmo respecto a esta pregunta.
¿Yo, un líder? No soy un líder. Punto.
Soy un seguidor… y uno muy bueno. Soy callado, modesto, tímido, prudente y definitivamente nada aventurero. Evito estar en primer plano y detesto toda clase de atención. Ni siquiera voto. En resumen, no me meto en lo que no me incumbe.
¿Te suena conocido? Bien, tengo importantes noticias para ti: ¡ESTÁS EQUIVOCADO!
Discúlpame por gritar, pero trato de asegurarme de que mi mensaje te llegue. Sí, posiblemente seas callado, tímido y retraído. No lo dudo. Pero, lo creas o no, eso no significa que no seas un líder.
Tal vez piensas que el liderazgo es algo genético y que, si tu apellido no es Bonaparte o Giuliani, simplemente no tienes lo necesario. Pero la buena noticia es que no tienes que estar emparentado con Moshé Rabenu (Moshé, nuestro Maestro) o la Reina Esther para calificar. Puedes ser simplemente… bueno… tú mismo. Sí, con todas tus inseguridades, imperfecciones y ansiedades, y con la personalidad de un microorganismo. Aun así, no significa que no puedas serlo.
Para el judaísmo, la compasión es la única virtud esencial para ser un gran líder. Es muy difícil influir en otra persona sin sentir cierta medida de preocupación por el otro. En mi opinión, esta es la única característica indispensable que realmente es común a todos los líderes. (Presta atención al hecho de que no incluyo a los Hitlers y a los Husseins del mundo, cuyas “destrezas de liderazgo” fueron únicamente canalizadas hacia la formación de regímenes opresivos y tiránicos.)
A lo largo de la historia, todos los líderes verdaderamente grandes tuvieron un deseo compulsivo de mejorar la vida de los demás: a nivel mundial, comunitario o personal. Y este deseo era una expresión del sentido de compasión que resonaba dentro de ellos, sin importar a dónde los llevarían las circunstancias de la vida o qué tan turbulentas parecieron ser las tormentas que debieron atravesar…
Por tanto, recuerda que no tienes que ser Yehoshúa o el Rey David, ni destacar especialmente en algo. Sólo sé tú mismo y siente un poco de compasión. Esto es algo que sucede todos los días.

GÉNERO
Religión y espiritualidad
PUBLICADO
2018
diciembre 10
LENGUAJE
ES
Español
EXTENSIÓN
178
Páginas
EDITORIAL
Salomon Michan, Sr
VENDEDOR
Smashwords, Inc.
TAMAÑO
284.2
KB

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