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Descripción de editorial

En este volumen encontrarás los siguientes relatos eróticos de temática gay: 


Iván: Alex estuvo toda su infancia de una casa de acogida en otra hasta que acabó en casa de Iván, a quien llegó a considerar como su hermano mayor. Años después desarrollaron un vínculo que iba mucho más allá. Pero Alex conoció a un chico en el trabajo del que se enamoró y cortó el aspecto afectivo de su relación con Iván. Finalmente los dos “hermanos” acabaron en un pelea que llegó incluso a las manos y se separaron por lo que parecía, iba a ser para siempre. Sin embargo, años más tarde se reencuentran y la situación ha cambiado… 


Toni: Un hombre casado de cerca de 40, acabando una carrera universitaria, conocerá a un joven cantante de 22 al salir de clase. Su vida cambiará de arriba a abajo cuando menos lo esperaba y tendrá que enfrentarse a decisiones que pueden dar lugar a una historia de amor como nunca imaginó o al mayor error de su vida. 


La cata: Jorge es un nuevo rico que ha cogido por costumbre invitar cada año a un gay sin recursos económicos a una gira por sus clubes de perversión. Marco es el pobre que ha tenido la suerte de ser elegido. Couson trabaja para Jorge y no se fía un pelo de Marco, del que sospecha, tiene intenciones ocultas. 

Y lo de la cata... bueno, seguro que ya te habrás dado cuenta que no es una cata de vinos precisamente... 


Desfase en el castillo: Nuestro protagonista sufre una extraña enfermedad. Cuando se excita demasiado su subconsciente crea mundos paralelos con la misma consistencia que el real. Cuando su mejor amigo descubre en su ordenador unas fotos explícitas y está a punto de ocurrir algo entre ambos, un remolino los arrastra a un extraño lugar donde los hombres no necesitan ningún descanso tras el sexo y siempre están preparados para el próximo ataque. 


Veinte días: Versa sobre los veinte días que Adrián, un chico de veinticinco años al que su ex maltrataba, pasa en casa de sus tíos, en una paradisiaca isla... Y de la relación que surge entre él y su "tito".


Fragmento autocensurado (en el ebook sin censura):


Las cosas no tardaron nada en ponerse raras. De hecho, unas horas más tarde empezamos a liarla parda. Me desperté a eso de las once. Eva dormía como un tronco. Me puse unas bermudas, salí de la habitación, cerré la puerta y entré en el baño a mear. Tanto a Eva como a mí nos gusta dormir hasta tarde por lo que instalamos frente a los ventanales, que ocupan toda la pared, unas persianas gigantes que cierran de forma hermética. No dejan pasar un resquicio de luz, por lo que tanto en la habitación como en el salón reina una oscuridad casi nocturna, aunque afuera el sol ya esté alto. 


Adrián se había dormido con la tele encendida, por lo que su cuerpo sí estaba levemente iluminado. Me quedé un rato observando cómo dormía y al final me senté a la mesa, abrí mi portátil y me puse a navegar. Él estaba acostado con la cabeza en el lado del sillón que tocaba con la mesa por lo que yo veía su cuerpo pero no su cara. De vez en cuando levantaba la vista de la pantalla del ordenador para deleitarme mirándole ... Decididamente tenía...


Con la cercanía de su cuerpo y las miradas furtivas... no tardé en...

GÉNERO
Ficción y literatura
PUBLICADO
2015
septiembre 4
LENGUAJE
ES
Español
EXTENSIÓN
104
Páginas
EDITORIAL
Marcos Sanz
VENDEDOR
Juan Carlos Rodriguez Velez
TAMAÑO
5.8
MB

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