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Descripción de editorial

- Pese a que, pensándolo ahora, tras el comentario de Óscar, pudiera ser un poco arriesgado, nos fuimos los tres a las afueras del pueblo a encontrar un sitio apartado de las vistas de los curiosos. Aun así, Diego pasó por casa para coger una manta y unas cervezas. Muy buena idea. Supuse entonces que no era la primera vez que hacía algo así… me refiero a lo de la naturaleza, no a lo del trío. Encontramos un sitio en el bosque que nos pareció perfecto. Ponemos la manta en el suelo, nos quitamos los zapatos y nos situamos los tres de pie en el medio de la manta. Le doy un beso a Diego y le desabrocho la camisa. Andrés no pierde el tiempo y se pone detrás de mí, aplastando su polla entre mis nalgas, cogiendo mis tetas en sus manos y dándome besos en la nuca. Yo por delante seguía besando a Juan. Había conseguido quitarle la camisa y ahora quería sacar cuanto antes su polla y tenerla en mi mano, así que empecé con los pantalones. Como sabéis, la situación de tener dos pollas a mi disposición, sólo para mí, era nueva y no podía dejar de pensar en lo bien que me lo iba a pasar. Estaba a cien. Mi tanga estaba empapado, cosa que Diego ya estaba averiguando apartándolo a un lado y pasando el dedo por mi raja. Andrés me ayudó a quitarme la camiseta y el sujetador y, ahora, estaba luchando con la cremallera de mi falda. No tardó mucho en triunfar en la maniobra. El tanga era lo único que quedaba, pero me lo quitó rápidamente, en un arranque de impaciencia. Se notaba que estaba tan a tope como yo. Me soltó un instante y oí cómo se quitaba velozmente la ropa. Yo le mordisqueaba los pezones a Diego y le masturbaba con fuerza. Sentía su polla tan dura que necesité urgentemente metérmela en la boca. Me puse de rodillas y empecé a chupársela como una loba, sujetándole por el culo para atraerlo hacia mí. No me olvidaba de Andrés. Le vi acercarse, con el pene erecto en la mano, masturbándose ligeramente, esperando su turno. Solté a Diego y me puse con Andrés. “Dos pollas tan duras y yo con una sola boca”, pensé. Empecé a alternarlas, chupando una y luego otra, pero eso tampoco me pareció suficiente. Además, necesitaba urgentemente que me follasen. Le sugerí a Diego que se tumbase y, acto seguido, me senté sobre su polla, que entro sin problemas guiada por su mano. .....

GÉNERO
Ficción y literatura
PUBLICADO
2016
noviembre 1
LENGUAJE
ES
Español
EXTENSIÓN
102
Páginas
EDITORIAL
Pol Q. Kosmo
VENDEDOR
Smashwords, Inc.
TAMAÑO
140.8
KB

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