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Descripción de editorial

En el mundo contemporáneo la división entre izquierda y derecha se ha vuelto bastante difusa y confusa, dando paso a una nueva dicotomía política:construccionismo versus autonomismo.

La idea fundamental del construccionismo es que se puede arreglar la sociedad “desde arriba”, que el poder del Estado puede construir (de ahí el nombre) una colectividad más próspera y más justa, inclusive un nuevo “paraíso terrenal”.

La confusión entre derecha e izquierda radica precisamente en que el construccionismo es atribuible tanto a la izquierda como a la derecha. El extremo construccionista de izquierda fue el experimento en la Unión Soviética que hasta pretendió la creación de un hombre nuevo. El de derecha fue el nazismo y la construcción de una sociedad aria.

En el autonomismo la idea fundamental es que la sociedad se puede arreglar “desde abajo”. Los hombres van descubriendo voluntariamente soluciones y arreglos colectivos espontáneos que permiten que cada persona emplee los medios necesarios para satisfacer sus necesidades y deseos. No conozco de ningún sistema totalmente autonómico, pero sobran los ejemplos en los que los individuos han descubierto arreglos espontáneos para mejorar su calidad de vida. Un ejemplo de arreglos colectivos voluntarios es la minga.

Mi crítica es al construccionismo, es decir, a la intervención del Gobierno para “arreglar” la sociedad. Desde hace varias décadas, la concepción construccionista ha ido ganando adeptos y a través de gobiernos conservadores, dictatoriales, reformadores, socialdemócratas, populistas, se han impuesto políticas públicas cada vez más intervencionistas y que han llevado al Ecuador a caer en manos del gobierno de Rafael Correa. Es que el construccionismo, como arguyo en este libro, inexorablemente desemboca en despotismos o autoritarismos.

No pretendo juzgar a Rafael Correa como persona. Bastante y mejor lo hacen otros. Mi propósito es analizar su proyecto político. Un proyecto político evidentemente construccionista. Hay que advertir que en la ejecución de este proyecto se pretende hacer lo que la gente desea, pero como se trata de imposiciones –no de arreglos voluntarios– el resultado es una dictadura plebiscitaria, o dictadura de las mayorías.

Cuando se piensa arreglar la sociedad “desde arriba” se necesita poder. Y mientras más se ahonde en esta presunción construccionista más poder se necesita. En otras palabras, mientras más se profundo sea el afán de “cambiar la sociedad”, mayor el grado de autoritarismo.

La segunda semilla de su eventual fracaso estriba en que los gobernantes disponen de recursos que no son propios. Varios refranes populares ilustran el problema:

"El que parte y reparte se queda con la mejor parte."
"Lo que no nos cuesta, hagámoslo fiesta."
"Cuando hay torta ajena gratis, no faltan los comensales."
"Es fácil ser socialista con la plata ajena."

En realidad los problemas que se originan por esta causa se empeoran con un mayor ejercicio del poder. Mientras más poder tienen los gobernantes más profundos y extensos el malgasto público, el derroche y malversación de fondos y más intensa y ubicua la corrupción. Las limitaciones al poder deben tener sistemas de rendimiento de cuentas (contraloría y fiscalización por la función legislativa) y una clara independencia del sistema judicial.

Los indicios de la descomposición del sistema, después de más de cuatro años de Gobierno, es cada vez más notable. El desempleo, la delincuencia y la corrupción se han exacerbado, a pesar de los ingentes recursos de los que ha dispuesto el Gobierno. Invito al lector a revisar el apéndice (elaborado por el Ing. Jaime Brito) en donde se compendian las acciones del gobierno y el fracaso de dichas acciones. Este compendio se hizo a finales de febrero de este año, pero desde entonces acá se han multiplicado y seguirán multiplicándose porque el marco conceptual sobre el que descansa el gobierno no es sustentable y por ello está condenado a fracasar.

GÉNERO
Política y actualidad
PUBLICADO
2013
noviembre 13
LENGUAJE
ES
Español
EXTENSIÓN
184
Páginas
EDITORIAL
Franklin López Buenaño
VENDEDOR
Smashwords, Inc.
TAMAÑO
402
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